Con el teaser (vídeo de menos de 1 minuto de duración) de la boda de Elisa y Juan Carlos, puedo dar por finalizada y archivada esta boda.

Una de las cosas que más me gustan de hacer vídeo de bodas es que te permiten mantener en el recuerdo no sólo el aspecto que teníamos o tenían ciertas personas en ese momento, sino que podemos recordar cómo se movían, cómo hablaban o cómo reían. A menudo el vídeo de bodas se obvia, pensando que no es necesario o que es un gasto excesivo. Son muchas las parejas que se arrepienten, una vez terminada la boda, de no haber contratado a un videógrafo.

Las fotos son parte esencial, de eso no cabe duda, pero el vídeo debería estar a la altura debido a lo que he comentado; a ese plus que nos ofrece ver y oír un recuerdo.

Es por eso que recomiendo fehacientemente que las parejas se planteen muy en serio el añadir vídeo a la parte artística de su boda.

En mi caso, tengo la suerte de haber podido participar en la de Elisa y Juan Carlos y de dejar, para su eterno recuerdo, un detalle de cómo éramos aquel verano de 2018.