Una de las mejores partes de mi trabajo es saber que, de vez en cuando, se crea una amistad después de una sesión. Quizás no una amistad de quedar o de invitarnos al cumpleaños de nuestros hijos, pero sí una amistadas basada en el recuerdo y el cariño.

El 2 de mayo nos desplazamos hasta Arenas de San Pedro a cubrir la preboda de Davinia y Sergio. Esta pareja, aparte de ser muy guapos, son extremadamente agradables. No es necesario repetir siempre lo cómodo que es trabajar cuando se está a gusto pero merece la pena recalcar que hacerlo con esta pareja ha sido de 10.

Con unas personas como ellos y un lugar como el pantano de Arenas de San Pedro era difícil no tener una sesión aceptable. Finalmente, el resultado fue más que aceptable y la sensación y ganas de que llegue la boda crece por momentos.

Gracias Davinia, Gracias Sergio.